Nunca quiso dañar a nadie
siempre deseó dejar de pasar de cama en cama
Sabía que su actuar no tenía justificación
Sin embargo insistió en culpar al pasado
En parte tenía razón
Ya le habían humillado, y roto su alma
Soñó con un amor sin dobleces, entregando todo
Igualmente chocó con la soberbia de la inmadurez ajena
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