Atesoro
el silencio y necesito su ausencia
escapo
tenazmente de los lazos imaginarios que nos unen
Otras preciso su amparo en exceso
Otras preciso su amparo en exceso
Y
me entrego a la más dulce de las sumisiones
De
vez en cuando quisiera inflamarlo
extinguirlo
en furia y borrar su rastro de mis simientes
Lo
maldigo en el nombre de esta unión frustrada
De
la decadencia del vínculo que nos engarza
Del
futuro incierto
De
un pacto ilusorio e inexistente
De
las promesas que jamás se dijeron.
Pero
la idolatría que me atiza
Se
muestra perversa, ominosa e irrevocable
Siniestra
y flagelante hasta el hastío
Porque
el amor cobarde que le prodigo no entiende de olvido
Ya
que la admiración y lascivia que genera es inevitable
Y
vuelvo a caer en el precipicio de sus ojos profundos
Me
pierdo inexorablemente en su mirada
Porque
en su sonrisa incomparable se atisba el universo
Y
en sus brazos tibios siempre encuentro el consuelo
Y
remedio a todos mis males
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