El alcohol me impele a experimentar un mundo tan brillante, bajo y afrodisíaco, como ilusorio. El peligro de beber no radica en las ilusiones pasajeras que percibes, vives y proyectas, sino en las verdades internas que despierta, afloran crecen y se elevan por sí solas de la tierra… Todo aquello el consciente reprime . El beber, hasta al amor más absurdo le da alas. Licor sanador, catártico! Te cuenta de lo infinito y lo mundano, explora y devela lo que gritan tus entrañas, libera todo cuánto extrañas volviéndolo asible. Espantoso y oscuro, al despertar de su embrujo, vuelves a caer en la crudeza de la vida ylos más insondables miedos. Ahora aun más carente y desconsolada… Y te duelen y sangran, te evisceran y matan más que ayer, cada una de tus llagas podridas y deseos imposibles.
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