domingo, 18 de febrero de 2018

Alas incandescentes para salir del barranco...
Crepitan, estallan y mueren los arcaicos sacrificios.
Los lazos con ese terrible pasado rompiste de un portazo 
Se abrió camino el tibio viento y en una bocanada volví a respirar.

Desde las entrañas grita mi alma jadeante
me sumerjo en la espuma de un caústico mar de indiferencia...
lanzas aceradas atraviesan mi pecho inmisericordes, lentamente.
Y en su lánguido tormento, me dan tenues lecciones de humildad...

Mi temible lengua de navaja  ha transmutado su veneno
sublimándose en un brebaje sulfuroso, corrosivo, caótico y mortal...

En otra vida tan cercana, también fui un espíritu libre
Pero hoy, destrozada, encarcelada entre arapos y desconsuelo desperté... 
Desde algún rincón del mundo clama tu presencia la conciencia
y la carne que en otros días tanto amaste,
la  que aprendió a respirar de tu aliento, que fue centinela y deleite,
tu siempre majestuosa, dorada y eterna luz...

 

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