domingo, 18 de febrero de 2018

Oscuros ángeles vienen a socorrerme,
en éstos tiempos tan nefastos de angustia y somnolencia.
Me cuentan que el destino está trazado,
y que ya pronto habrán sido pagados mis deslices.

Siento miedo, decepción...
una extraña sensación de incertidumbre me sofoca.
Dejar ésta existencia no es morir,
es volver a empezar
renacer en otra nueva.

No me abandones, 
trae contigo el veneno y el antídoto,
cúbreme de rosas escarlata,
abrázame entre pétalos de pasión eterna,
en el momento postrero.

Mi alma abatida llora con ansias
invoca al cielo tu llegada,
excepcional, previsible y perpetuo,
otros tan inalcanzable,
nefasto y quimérico.

Devuélveme la vida que me arrebataste
despiértame otra vez con tu sonrisa inolvidable.
Tráeme pronto de vuelta ese amor marchito y desolado
aquel infame amor,
el mismo que me desespera, enferma y desvela.

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario